martes, 20 de enero de 2015

De "Hacia una mejor política" (El Sol, 7 de diciembre de 1917)

"Todo español está muy especialmente obligado a ser mañana más inteligente que hoy, a avergonzarse de sus prejuicios, de sus tópicos, de sus cegueras, de sus angosturas mentales. Si no nos determinamos a dar mayor finura, mayor evidencia y concreción, mayor elegancia a nuestros pensamientos, todo será en vano".

martes, 13 de enero de 2015

De "Los votos van al presidio" (El Día, 24 de noviembre de 1917)

El 2 de enero de 1917 Ortega sale de Buenos Aires con destino a España,  tras finalizar su estancia en Argentina. Llegó a España hacia el 20 de enero y permaneció en Andalucía unas semanas ,dando algunas conferencias (Sevilla, 25 de enero; Málaga, 3 de febrero).


El 11 de julio su artículo “Del momento político. Bajo el arco en ruinas” provocó la indignación de los políticos que estaban tras El Imparcial. La protesta de los accionistas impidió que Ortega volviera a publicar en ese periódico. Pero por aquellos días, Nicolás María Urgoiti, fundador de La Papelera Española, funda un nuevo periódico, "El Sol" (diciembre de 1917), que se unió a su otro periódico, “La Voz”, y a sus editoriales, Gráficas Reunidas  y  Calpe. En El Sol, que se convirtió en la principal cabecera liberal de su tiempo, se publicaron numerosos artículos de Ortega hasta 1931.

Como consecuencia de la neutralidad española, aumentan las exportaciones, los precios suben y las protestas obreras se multiplican. Entre el 9 y el 13 de agosto se produce la “huelga general revolucionaria”.

El 29 de octubre pronunciará una conferencia en La Coruña, invitado por el presidente de la Reunión de Artesanos, Manuel Casás, con el título “Política de la hora presente”.


"Si cada uno de esos grupos no consigue, mediante un esfuerzo de reflexión, reconocer y respetar el fondo común y nacional de justas exigencias que late más allá de esos ademanes discrepantes, el militar vendrá a las manos con el propietario y con el obrero, el obrero con el propietario y con el militar, todos con los políticos y los políticos con todos; de suerte que a la vuelta de unos meses va a ser España una olla de grillos cocidos en sangre".

martes, 30 de diciembre de 2014

De "El Espectador, VIII" (Socialización del hombre, 1916)

"La soledad tiene algo de herrero trascendente que hace a nuestra persona compacta y la repuja. Bajo su tratamiento, el hombre consolida su destino individual y puede salir impunemente a la calle sin contaminarse por completo de lo público, mostrenco, endémico, En el aislamiento se produce de manera automática una criba y discriminación de nuestras ideas, afanes, fervores, y aprendemos los que son de verdad nuestros y los que son anónimos, ambientes, caídos sobre nosotros como la polvareda del camino".

martes, 23 de diciembre de 2014

De "El Espectador, VIII" (Revés de almanaque, 1916)

"Las desdichas son tan sólo meteoritos, que caen sobre la felicidad constitutiva, sustancial, inalterable, de cada astro. Los lamentos sobre los tiempos que corren son un factor de placer, el deleite de la quejumbre, la delicia de llorar. En Hegel hay una entrevisión de esto que no he visto subrayada ni explotada por nadie. Cada época tiene su vida, y la siente como suya, porque en ella, siendo tal y como es, se siente feliz. El error está en creer que la felicidad excluye el dolor y las angustias. Al revés, las incluye, son ingredientes de ella".

¡Feliz Navidad!

martes, 16 de diciembre de 2014

De "El Espectador, VIII" (Revés de almanaque, 1916)

"En arte se vive sólo de las visiones infantiles, del botín que cobraron los ojos nuevos. Alguna vez he dicho que la poesía es niñez fermentada".

martes, 9 de diciembre de 2014

De "El Espectador, VIII" (Revés de almanaque, 1916)

"Tras los deportes ha venido la exageración de los deportes, y contra ésta si hay mucho que decir. Es uno de los vicios, de las enormidades contra la norma de nuestro tiempo, es una de sus falsificaciones.
Está bien alguna dosis de fútbol. Pero ya tanto es intolerable. Y lo mismo digo de los demás deportes físicos. La prueba está en los periódicos, que por su naturaleza misma son el lugar donde más pronto y más claramente se manifiesta lo falso de cada época (un tema que otro día habrá que tratar: el periódico como expresión y fomento de la falsedad de nuestro tiempo y enemigo de su autenticidad. Una de las grandes reformas europeas tiene que ser la de su Prensa. Si no..., al foso). Son ya demasiadas las columnas y las páginas que dedican a ejercicios corporales. Los muchachos no se ocupan con fervor más que de su cuerpo y se están volviendo estúpidos".

martes, 2 de diciembre de 2014

De "El Espectador, VIII" (Revés de almanaque, 1916)

"La deserción de las minorías ha sido doble. Durante el siglo XIX consistió en halagar a las masas. Compárese la actuación política de las generaciones que vivieron durante esa centuria. Más concretamente: compárese con la idea que tuvo de la democracia cada una de ellas. Para la primera es democracia la obligación que el hombre tiene de conquistar y ejercitar los derechos inalienables del hombre. Los políticos de entonces son puritanos. Su doctrina política es a la vez una moral que exige mucho al individuo. Se revuelven contra las maasas, que por definición son inmorales. La segunda generación habla a las muchedumbres de sus derechos, pero no de sus obligaciones. El hombre público pacta con las masas. La tercera generación no se contenta con esto: hostiga las pasiones y la propensión tiránica de las masas, les asegura que tienen todos los derechos y ninguna obligación. A esto llaman dirigir las masas.
Las minorías del siglo XX han desertado de su puesto, no sólo llevando en política al extremo esa faena miserable de la generación anterior, sino tanbién fuera de la política, no sintiendo la urgencia de poner nuevo orden espiritual cuando la crisis sustantiva de la cultura moderna lo reclamaba a gritos.",